Quiero volver al trabajo clínico. Mi empleo es agradable, pero ahora siento cada vez más fuerte la necesidad de volver a hacer lo que me gusta, lo que me llena. Y sin embargo me pongo mis moños: le saco la vuelta a institucionalizarme (lo cual es sinónimo de semi explotación y juego político).
Creo que la mejor manera para lograr lo que me propongo es abrir un consultorio e invertirle poco a poco cada vez más de mi tiempo, hasta que pueda desafanarme de este trabajo en donde tengo que aplicar muchas pruebas para ver si alguien cumple con los requisitos de una normalidad psi que le permita efectuar tareas sencillas en una empresa casi casi santificada.
He empezado a estudiar y prepararme, estoy comprando algunos libros (¡por Dios, qué cara es la psicología!) y pienso inscribirme a otro diplomado terminando el que curso actualmente.
Espero que para este año ya pueda tener el consultorio bien armado, y sobre todo espero contar con la seguridad de que estoy bien preparada, aunque el conocimiento nunca se acaba, lo sé.
Es increíble como a veces una situación personal difícil hace que retomes los sueños que por alguna razón se fueron relegando...
Este año empezó difícil, ni modo. Pero afuera el sol brilla y es lo que más me gusta en este mundo.
3.30.2008
3.24.2008
3.15.2008
3.02.2008
2.28.2008
2.23.2008
escucharé todos tus sueños
Estas flores que aparecen aquí son de mis favoritas.
Ayer pensaba que hace mucho tiempo que no me regalan ramos. Creo que nunca se lo he dicho a nadie, pero las flores son muy importantes para mí y me parecen el mejor regalo que pueden darme. Suena tonto, pero me producen alegría y la sensación de que quien me las obsequia me ha conocido -o intuído- muy bien.
Alguna vez tuve un novio que me regalaba un ramo de gerberas (que son como las que aparecen aquí) cada vez que nos veíamos y de eso ya fué hace mmm... creo que como 5 o 6 años. Después de él sólo en los cumpleaños he recibido un regalo así.
Eso a la vez me lleva a la idea de que muchas veces nos dan lo que no pedimos, cuando podría ser tan fácil recibir lo que sí queremos. Desde luego el regalo de flores o algo material se convertiría en una metáfora. Sin embargo, ¿qué tan importante es no obtener lo que deseamos algunas veces en el otro (ya sea pareja, amigo, etc)? Creo que el No recibir "lo deseado" me permite seguir deseando al otro.
¿a qué venía todo esto? quien sabe, sólo no tenía quehacer en el tiempo entre el diplomado y mi sesión con el psicoanalista, así que me puse a escribir...algo así como una asociación libre.
***
Hoy el día está soleado tal como me gusta, qué felicidad :)
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